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Recordatorios que se envían solos, y por qué importa el segundo

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Una confirmación en cuanto reservan, un recordatorio el día antes y otro unas horas antes. Nada escrito por ti, y menos horas vacías gracias a eso.

La noche antes de un día lleno, mandas los recordatorios. Ocho, diez, doce mensajes, cada uno escrito o pegado, cada uno a una persona que quizá conteste y quizá no. Si alguna vez lo hiciste, conoces la sensación al terminar: alivio, y una pequeña duda de si te faltó alguno.

No entraste a este oficio para mandar mensajes a las once de la noche.

Tres mensajes, ninguno tuyo

En Turnexify una reserva manda sus propios mensajes, en el idioma del cliente y con el nombre de tu negocio.

  1. Una confirmación, en cuanto entra la reserva. Qué reservó, con quién, cuándo, cuánto cuesta y un enlace privado para gestionarla.
  2. Un recordatorio, antes de la visita. Por defecto, un día antes.
  3. Otro recordatorio, si lo quieres, más cerca. Unas horas antes, o con la anticipación que elijas.

Tú decides cuántos y con cuánta anticipación sale cada uno, hasta seis, desde tus ajustes de notificaciones. La confirmación y un recordatorio bastan para la mayoría de los clientes. El segundo recordatorio es para los que lo necesitan, y todo estudio tiene algunos.

Por qué importa el segundo

El recordatorio del día anterior hace algo concreto: le da a un cliente que no puede ir la oportunidad de decirlo cuando todavía hay tiempo para llenar el horario. Ese es todo su trabajo. Un recordatorio que llega una hora antes de la cita no salva la hora; uno que llega un día antes, quizá sí.

El recordatorio del mismo día hace otro trabajo. No pregunta si va a venir. Le dice dónde estar y a qué hora, a la persona que reservó hace tres semanas y lo recuerda a medias. Es el que convierte un perdón, se me olvidó por completo en un nos vemos a las dos.

Dos mensajes, dos trabajos. Ninguno escrito por ti.

El enlace que va dentro

Cada confirmación y cada recordatorio llevan un enlace privado. Desde ahí el cliente puede ver la cita, cambiarla si tú lo permites, cancelarla o avisar que llegó. Sin cuenta, sin contraseña, sin aplicación que instalar.

Ese enlace es lo que hace útil al recordatorio y no solo informativo. Un mensaje que dice tu cita es mañana a las dos es un dato. Un mensaje que dice tu cita es mañana a las dos, y aquí puedes cambiarla es una puerta, y quien tiene una puerta la usa en vez de no presentarse.

Qué pasa cuando un mensaje falla

Una dirección mal escrita. Un buzón lleno. Pasa, y cuando pasa el mensaje se reintenta unas cuantas veces, y si sigue fallando lo ves en tu panel, así sabes qué cliente no recibió su recordatorio antes del día y no después.

Lo que todavía no está hecho

Hoy el producto no manda mensajes de texto. Todo lo anterior va por correo. Sabemos que para algunos clientes el mensaje de texto es el que llega, y está en la lista. Este artículo cambiará cuando salga, y los ajustes de notificaciones también.

¿Listo para ponerlo en práctica?

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